Es una visión de realizar la comunidad no solo en una casa en la ciudad, sino en un pueblo entero.

La idea es un laboratorio de comunidad en que se experimenta con la descolonización de las relaciones humanas. Para este cometido, COMPA ha adquirido un terreno de tres hectáreas, en los yungas paceños, en una población de nombre Santa Gertrudis cerca del centro afro-boliviano Mururata.


Con esta iniciativa, COMPA genera espacios de dialogo, acercamiento y construcción de comunidad a través del arte, fomentando el desarrollo integral de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, recreando los vínculos comunitarios, y fortaleciendo sus capacidades expresivas. El proyecto del pueblo tiene como objetivo de vincularse con las comunidades vecinas afro-bolivianas y así extender del largo plazo el experimento de una comunidad que vive en creatividad sin discriminación y con nuevas relaciones.

El pueblo extiende la experiencia anterior de COMPA que es mayormente una experiencia urbana al área rural y además tiene como planteamiento central: crear una arquitectura y producción que corresponda a las necesidades de nuevos horizontes más allá de la época colonial.